Tareas vitales en los adolescentes

Tareas vitales en los adolescentes: 3 objetivos

Las tareas vitales en los adolescentes son 3 objetivos. Estos son mandatos sociales y culturales que la sociedad reclama e impone a los adolescentes para que se conviertan en adultos. Estas órdenes culturales pueden ser muy enérgicas sobre todo si están vinculadas al aprendizaje académico que tiene como fin el lograr una carrera profesional.

Estos mandatos son parte de los vaivenes emocionales que viven los adolescentes. De por sí ya esta etapa es generalmente convulsa y perturbadora, aunque no tiene que ser necesariamente tormentosa.

Aparte del necesario aprendizaje de métodos, técnicas y hábitos de estudio, deben aprender estas órdenes culturales para llegar al crecimiento y a la madurez emocional.

Veamos cuáles son estas tres tareas principales.

Las tres tareas para los adolescentes, tareas vitales para aprender.

  1. De la dependencia a la independencia.
  2. El establecer su identidad.
  3. Aprender a relacionarse como adulto.

1. Primera tarea: de la dependencia a la independencia.

La primera de las tareas vitales en los adolescentes, es alcanzar la independencia del hogar paterno, o sea ir desprendiéndose gradualmente de sus orígenes, de la dependencia emocional y material en la que ha estado durante toda la infancia, y dar sus primeros aleteos para su propio vuelo y en su propio estilo.

Ese proceso, para el adolescente, es usualmente confuso, conflictivo y le produce desorientación, tanto para ellos como también para sus padres. A la vez es la misma sociedad la que va imponiendo la regla de la independización de manera implícita o explícita.

La independencia se muestra también a través de la ejercitación de métodos y hábitos de estudio durante el proceso de aprendizaje en el colegio o en la universidad. El aprendizaje de los métodos y convertirlos en hábitos, es uno de los medios más importantes para garantizar la autonomía personal. Adicionalmente, una vez aprendidas y aplicadas estas técnicas, los adolescentes reconocen sus capacidades intelectuales y sus diversas habilidades.

Tanto los adolescentes como los mismos padres desean esa independencia, pero la quieren y no la quieren a la vez. Desvincularse afectivamente es difícil, pero es necesario. Para ello, se debe ir estableciendo una identidad.

2. Segunda tarea: establecer su identidad

La segunda de las tareas vitales en los adolescentes es establecer una identidad, una personalidad más definida.

Esta se va forjando a través de actividades concretas, como por ejemplo el ingreso a un instituto de estudios superiores o universidad, a una actividad preprofesional o profesional, o a un trabajo. Estos son hitos importantes en ese forjamiento de la identidad. Otras experiencias esculpen la identidad, como son la identificación religiosa, cultural, institucional o sexual.

Para que una identidad se vaya forjando sin mayores obstáculos ni conflictos, como por ejemplo en la identidad académica, la adopción y práctica de métodos y hábitos de estudio es el mejor consejo que se le puede dar a un adolescente. Asumiendo tales técnicas y convirtiéndolas en una disciplina natural, los conflictos y el estrés se verán reducidos ostensiblemente al igual que las desilusiones.

3. Tercera tarea: aprender a relacionarse como adulto

La tercera de las tareas vitales en los adolescentes, es relacionarse como adulto, y ello implica conductas más complejas.

Por ejemplo, una de ellas es establecer relaciones íntimas y cercanas con el sexo opuesto o con aquellas personas con quienes se vincula el o la adolescente de manera cercana. Las reglas se van complejizando cuando los adolescentes tienen que lidiar con relaciones amorosas más complejas. El aprendizaje no solo se da en el mundo de las relaciones, sino que debe de perfeccionarse en el mundo académico también.

La continuidad que se establece entre el ingreso a una institución educativa, el crecimiento en esa institución, y finalmente el forjamiento de una identidad adulta, se asegura a través de prácticas muy concretas, cuales son las de técnicas y metodologías para el estudio.

Un fracaso académico puede llevar también a otros fracasos, como un fracaso sentimental por ejemplo, el no sentirse suficientemente estimado/a, ni apreciado/a, y la sensación de no tener aunque sea un grado de éxito. Estas sensaciones pueden afectar y dominar el escenario emocional de la persona.

JOVEN SALTANDO 01

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