Rendimientos académicos de los acosadores

Rendimientos académicos de los acosadores

Rendimientos académicos de los acosadores: 3 rasgos.

Es equivocado pensar que los rendimientos académicos de los acosadores, o sea los que hacen bullying, son relativamente altos o por encima del promedio de los compañeros del aula.

Por el contrario, presentan problemas y la causa de ello es debido a que muchas veces ellos mismos son víctimas de algún tipo de maltrato en sus hogares o son testigos de violencia familiar entre sus padres. Ello influye profundamente en los rendimientos académicos de los acosadores y también en sus conductas sociales.

Es usual que estos adolescentes acosadores desplacen sus frustraciones mostrando una conducta de bullying en las escuelas, imitando así la que ve o sufre en su propio hogar. Sus rendimientos académicos decaen.

Rendimientos académicos de los acosadores: 3 rasgos.

  1. Un ambiente desfavorable..
  2. Consecuencias emocionales.
  3. Disfunciones en su desarrollo social.

1. Un ambiente desfavorable.

Investigaciones han hallado que los rendimientos académicos de los acosadores, los que hacen bullying a sus compañeros de clase, presentan bajas calificaciones. Además se ha encontrado que han sido, o son niños o adolescentes que viven en hogares en donde hay presencia de agresiones entre la pareja. Estos acosadores tienen entre tres y nueve veces más posibilidades de ser igualmente maltratados físicamente por sus padres.

Alrededor de un 85% de los hijos que fueron testigos oculares de violencia ejercida sobre sus madres, y alrededor de un 66% de los casos fueron ellos mismos maltratados tanto física como psicológicamente.

Sus rendimientos académicos son la consecuencia de ser víctimas o haber sido testigos de violencia familiar. Presentan una afectación en sus desarrollos cognitivos, o sea sus habilidades de conocimiento y procesos psicológicos para aprender.

2. Consecuencias emocionales.

De la misma manera que los acosados, algunas de las consecuencias emocionales de los acosadores es que les es difícil comprender tanto sus emociones personales como las ajenas, o sea la de sus compañeros o la de sus familiares.

Esas perturbaciones emocionales retrasan la maduración cerebral así como en su crecimiento afectivo en la cual se encuentran. Esas experiencias bloquean lo que se llama la empatía, o sea «el ponerse en los zapatos de los demás». Más se centran en ellos mismos y en las tensiones que viven internamente.

Muestran conductas de ansiedad, de tristeza, de depresión, así como una baja autoestima entre otras. Pero la conducta más notoria es la agresividad que se vuelca sobre compañeros que se sienten vulnerables y que no pueden defenderse.

Un alumno o alumna que vivencie estas dificultades, difícilmente podrá mostrar sus auténticos avances en los estudios porque su desarrollo emocional está truncado debido a estos procesos emocionales negativos.

3. Disfunciones en el desarrollo social.

Aparte del comportamiento agresivo, de hacer bullying y tener rendimientos académicos bajos, ellos también presentan problemas en la atención, problemas de memoria y de concentración. Presentan también síntomas psicosomáticos como dolores de cabeza, o dolores abdominales, entre otros.

Sus relaciones son en general de abuso, de agresividad, de búsqueda de víctimas como una manera de desplazar las frustraciones y las agresiones que reciben o han recibido en sus hogares. Es un clásico victimario que busca desfogarse con víctimas que no puedan defenderse.

La violencia doméstica les genera un estrés agudo, sino crónico, y ello les conduce a enfermedades psicosomáticas.

Existe el riesgo que cuando sean adultos continúen con esas conductas agresivas y se conviertan en futuros maltratadores de sus parejas y sus familias.

La solución a este problema es grave, puesto que por un lado hay que buscar ayuda profesional, generalmente a través de la intervención de profesores, o de la misma institución. Usualmente los padres de estos adolescentes no admiten ayuda ni que exista una injerencia en su vida familiar; y por el otro, si no se soluciona ese problema desde su raíz, el alumno acosador no podrá adoptar métodos ni buenos hábitos de estudio para su superación personal y desarrollar una carrera.

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