Para leer más rápido. 8 aspectos.

Para leer más rápido. 8 aspectos.

Para leer más rápido. 8 aspectos.

Para leer más rápido: 8 aspectos.

Para leer más rápido, lo cual es necesario, debes saber que en la actualidad, la información que recibes como estudiante en la universidad o en un instituto educativo superior en una o dos semanas, equivale, nada menos, a la información que recibía un noble europeo del siglo XVIII en toda su vida.

Una vez sabida la importancia de esto, lo primero que debes desechar, son los malos hábitos de lectura. Para ello hay que ir reemplazándolos por los buenos hábitos. De esa manera leerás más rápidamente.

Un segundo aspecto es ir forjando una mentalidad que busque la síntesis en la lectura hecha. Aprender a sintetizar y dilucidar qué es relevante y qué no al leer, es vital hoy, dada la cantidad de información que recibes.

Antes de presentar un método simple pero efectivo para leer más rápido y tener una lectura integral, presentaremos algunos malos hábitos, heredados muchas veces de la escuela y que actúan como una inercia.

Las lecturas inadecuadas. 3 aspectos.

  1. Leer palabra por palabra.
  2. Vocalizar o sub-vocalizar.
  3. Retroceder.

1. Leer palabra por palabra.

Para leer más rápido, no se puede leer palabra por palabra. Esta fue la forma en la que nos enseñaron desde el primer año que ingresamos a la escuela, y que tiene por característica leer uno a uno cada palabra, cada vocablo. De esta manera no se puede leer más rápido. El problema es que uno demora demasiado y pone atención en palabras que no aportan información relevante, como conjunciones o artículos.

2. Vocalizar o sub-vocalizar.

Vocalizar o sub-vocalizar, es la tendencia a pronunciar las palabras moviendo los labios, cuchicheándolas o pronunciándolas mentalmente. Esta es una costumbre que también debe ser desechada porque lentifica en demasía la lectura.

3. Retroceder.

Para leer más rápido no debemos de retroceder. Esta es la tendencia a regresar para leer el inicio de la frase o párrafo, buscando asegurar que entendimos la lectura. La tendencia a retroceder muestra que no prestas la atención debida, y que tu concentración no es suficiente. Muchas veces nos ha sucedido que al terminar de leer un párrafo – tras pensar en otra cosa completamente diferente durante la lectura- no recordamos nada de lo que leímos.

De esto último podemos confirmar y deducir que nuestra capacidad mental puede retener bastante más información al mismo tiempo (lo decimos por aquello de leer y pensar simultáneamente), pero por el otro lado, se trata de la misma razón, por la que terminamos retrocediendo, para volver a leer el párrafo.

Para leer más rápido. 8 aspectos.
Para leer más rápido. 8 aspectos.

Presentemos ahora las lecturas iniciales más adecuadas.

Las lecturas adecuadas. 5 aspectos.

  1. Velocidad para leer más rápido.
  2. Movimiento ocular.
  3. Fijar la vista.
  4. Palabras importantes.
  5. Diccionario en mano.

1. Velocidad para leer más rápido.

Lo ideal para leer más rápido, sería tratar de igualar la velocidad del pensamiento o acercarse a ella. La velocidad del pensamiento es de tres a cinco veces más rápida que la velocidad promedio de lectura. Para lograrlo, mientras lees hay que aprender a reconocer las palabras, – no por cómo se pronuncian-, sino a reconocerlas y recordar su significado por su forma y configuración. Con este método vamos a leer mucho más rápido, retener más, y recordar más

2. Movimiento ocular.

Muchas veces al leer tenemos la tendencia de detenernos en cada palabra o en cada letra para así reconocer su forma y significado. Para leer más rápido debemos practicar un movimiento continuo de los ojos, de modo que no sintamos la tentación de detenernos.

3. Fijar la vista.

Esta es una manera muy práctica y efectiva para leer más rápido. En vez de focalizar nuestros golpes de vista en una sola palabra, lo que debes hacer es tratar de fijar la vista en dos o tres palabras a la vez. De ese modo nuestro campo visual se amplía y adquirimos un hábito de lectura de mayor velocidad y mejor comprensión.

4. Palabras importantes.

Una mejor manera para leer más rápido es tratar de enfocar nuestra mirada en las palabras que tengan un significado importante y que le den sentido a la frase, como verbos y adjetivos, pero dejando de lado preposiciones, artículos o conjunciones. Por ejemplo, ante la frase “La universidad a la que voy está lejos de mi casa”, se podría ‘reducir’ a “universidad voy lejos casa”, y así sucesivamente.

5. Diccionario en mano.

Parte de la técnica para leer más rápido, es saber el significado de las palabras nuevas. Por tanto hay que tener siempre al lado un diccionario para saber el significado de palabras nuevas o no suficientemente entendidas. Hay quienes se detienen para consultar con el diccionario, mientras otros lo hacen al final de la lectura. Debes encontrar cuál es tu modo más cómodo y eficaz y que no te reste tiempo.

Una vez corregidos ciertos defectos como los nombrados arriba y adquiridos otros hábitos, podremos tener así una lectura más integral y rápida.

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