Fantasía dirigida.

Fantasía dirigida.

Las fantasías dirigidas para estudiar: 6 consideraciones.

¿Usar las fantasías dirigidas para estudiar? No sé qué son las fantasías dirigidas y no sé cómo podría usarlos, podría ser esta frase de cualquier alumno universitario o escolar. Este artículo está orientado hacia aquellos/as estudiantes que presentan problemas y/o conflictos al estudiar en la actualidad o que puedan haberse presentado antes o durante sus estudios. El objetivo es que los alumnos tenga una herramienta más, y muy útil por cierto, para lograr el éxito en sus estudios.

Definiendo las fantasías dirigidas

Lo mejor manera de definir lo que son las fantasías dirigidas, será ejemplificarla con una anécdota japonesa zen para una mayor y más rápida comprensión. En este artículo no estaremos definiéndola u orientándola hacia un contexto de terapia psicológica.

Un excelente maestro luchador japonés de sumo (la lucha sumo es un deporte japonés de combate donde dos luchadores o rikishi se enfrentan con el objetivo de lanzar su rival al suelo o fuera del área circular abrazándolo o empujándolo), sentía vergüenza de ser siempre derrotado, incluso por sus propios alumnos, cuando las competencias se realizaban frente a espectadores. No es difícil concluir que la presencia del público era el elemento perturbador para este luchador. Lo importante en este caso era la solución, cambiar el resultado, y no la razón del por qué.

El luchador solicitó una consulta a un sacerdote zen y a quien le explicó lo sucedido. El maestro le indicó que esa misma noche, fuera al templo a meditar durante toda la noche con los ojos cerrados; mientras lo hiciera, se imaginara que él era como las olas del mar, pero con la particularidad de que tenía que imaginarse que él era todos los tipos de olas: unas inmensas que abrazaban islas, abrazaban rocas, empujaban playas, piedras grandes y árboles; otros tipos de olas veloces o lentas, de colores o de diferentes formas y tamaños, pero que siempre arrasaran con lo que tuvieran delante, y así sucesivamente. Terminada su meditación, a partir de ese día, nadie nunca logró vencerlo.

No es nuestra intención de que se pasen toda una noche ideando y llevando a la práctica algo similar para solucionar problemas con sus estudios. Un ejemplo, aunque muy distinto al tema de los estudios, podría ser que si tú sientes que parte de tu interior está algo desértica, abandonada o sola, por llamarlo de alguna manera por razones de tu historia personal y por tanto sientes desasosiego en ello, puedes imaginarte que a ese desierto, que eres tú, le llega agua lenta pero abundantemente, hasta convertirse en tierra húmeda y fértil. El agua hace crecer el verde en cualquier desierto.

La idea es hallar soluciones imaginativas y visuales para superar las dificultades encontrando una imagen que represente la solución al problema. Esta técnica se puede aplicar también no solo a los estudios, sino a casi todas las áreas que se pueda uno imaginar, como pueden ser el trabajo o las relaciones humanas, etc.

En este caso, lo ideal es saber cuáles malos hábitos tenemos y practicamos sin saberlo. Para ello, la mejor manera de averiguarlo es proveyéndose del manual «Fórmulas para el éxito académico. Supera el estrés con métodos y hábitos de estudio». De esa forma se sabrá cuántos errores se cometen y cuánta energía tomará superarlos.

Las fantasías dirigidas: 6 consideraciones y 4 reflexiones.

  1. Conocer y reconocer malos hábitos.
  2. Escribir una lista de estados emocionales o actitudes.
  3. Analizar ítem por ítem.
  4. Elegir el ítem más correcto.
  5. Encontrar la solución.
  6. Establecer un horario.

1. Conocer y reconocer malos hábitos.

Para aplicar mejor las fantasías dirigidas para estudiar, el manual mencionado presenta una detallada lista de hábitos inadecuados de manera que podrás darte cuenta rápida y fácilmente. Ubica los principales que te producen más dificultad.

2. Escribir una lista de estados emocionales o actitudes.

Estas emociones deben estar relacionadas con tus malos hábitos, pero también con las emociones y sentimientos que te produce el estudiar, como puede ser incomodidad, desagrado, ansiedad, expectativas, desconfianza, etc.

3. Analizar ítem por ítem.

Toma lo primero escrito en tu lista y pregúntate si esa emoción o actitud fuera una imagen, o cuadro o incluso un sonido, cuál sería, y espera que brote espontáneamente. Escríbelo en un papel. Has lo mismo por cada ítem. Recuerda que estás en modo las fantasías dirigidas para estudiar.

4. Elegir el ítem más correcto.

Una vez hecha tu lista, puedes elegir cuál o cuales son las mejores representaciones metafóricas o simbólicas de lo que estás viviendo.

Encontrando la imagen correcta en las fantasías dirigidas para estudiar.
Encontrando la imagen correcta de tu estado en las fantasías dirigidas para estudiar.

5. Encontrar la solución.

O sea, como en los casos presentados líneas arriba, buscas una solución metafórica o simbólica a lo que has hallado.

La imagen correcta para la solución en las fantasías dirigidas para estudiar.
La imagen correcta para la solución en las fantasías dirigidas para estudiar.

 

6. Establecer un horario.

Establece un horario y tiempo para la práctica diaria. Esta puede ser en las mañanas después de levantarse, y puede durar 15 minutos o el tiempo que consideres pertinente. Puedes también decidirte por una jornada de varias horas para encontrar la solución más rápida. Tú eliges. Se termina la práctica cuando se soluciona el problema.

 

Si deseas más información en relación a las fantasías dirigidas para estudiar y a las consecuencias positivas de tener métodos y hábitos de estudio, puedes contactarme en este Blog ya sea para adquirir el manual de métodos de estudio titulado, «Fórmulas de éxito académico. Supera el estrés con métodos y hábitos de estudio», que también se vende a través de esta página web, o también para tener algún tipo de asesoría directa en línea.

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