La atención y la selección.

La atención y la selección.

La atención y la selección. 9 características.

La atención y la selección. 9 características.

La atención y la selección son dos caras de una misma moneda. Mientras que la atención es estar despierto hacia algo o alguien, la selección es elegir entre varios objetos, procesos o personas, separándolas de un conjunto y eligiéndola.

La atención y la selección son absolutamente cruciales para el funcionamiento de las personas. En la medida que uno atiende, también discrimina ya sea entre eventos y estímulos importantes y vitales, ya sea entre elementos no importantes.

La atención y la selección tienen varias características primordiales y son de varios tipos. He aquí algunas de ellas.

  1. Espectro de amplitud.
  2. Intensidad.
  3. Desplazamiento.
  4. Externos o internos.
  5. Atención voluntaria o involuntaria.

1. Espectro de amplitud.

Implica una variedad de estímulos o eventos que podemos atender simultáneamente. Pero como la atención es también un recurso limitado, llegará un punto en donde no se podrá atender a varios estímulos o eventos al mismo tiempo. Existen límites al respecto.

2. Intensidad.

La atención y la selección están también determinadas según la intensidad e importancia del estímulo. Por ejemplo, hay tareas automáticas que necesitan poca atención de parte nuestra, mientras otras son tareas controladas y por tanto demandan mucha mayor atención y selectividad, y por tanto energía y desgaste mental.

Las multitareas, por ejemplo, pueden demandar bajas intensidades por cada evento o estímulo, pero cuando son varios de esos estímulos simultáneamente, al final tomarán mucha de nuestra energía; esto a diferencia de un estímulo controlado en el cual debemos invertir más atención. Por ejemplo, una nueva lección de matemáticas.

3. Desplazamiento.

Cada vez que cambiamos de evento, cambiamos el foco de la atención y la selección, y nos abocamos a un estímulo que hemos elegido. En otras palabras, desplazamos la atención sobre un nuevo evento, ya sea voluntaria o involuntariamente. Nunca podemos atender a dos cosas a la vez, sino una por una. En este proceso, siempre se utiliza energía y esfuerzo mental. Mientras más desplacemos, más energía utilizaremos.

4. Externos o internos.

La atención y la selección, pueden provenir del ámbito externo, como puede ser una nueva lección, un libro nuevo o un nuevo tema. O el estímulo puede provenir de nuestro mundo interno.

En los procesos de aprendizaje, si bien el estudiante está abocado a estímulos y eventos externos, no hay manera de dejar de lado los internos. Este último aspecto tiene un campo muy amplio, pues implica, entre otras cosas, ideas, sentimientos y emociones.

5. Atención voluntaria o involuntaria.

La atención voluntaria es siempre activa, y demanda esfuerzo mental, a diferencia de la involuntaria que demanda mucho menos. Este tipo de atención está siempre presente, de manera diaria y constante en nuestras vidas. Van desde actividades nimias y triviales, hasta actividades importantes en donde debemos de tomar decisiones.

 

La atención y la selección. 9 características.
La atención y la selección. 9 características.

Existen otros tipos de atención, como son las visuales y auditivas, selectivas y divididas, entre otras. Se puede hablar de movimiento, novedad, cambio, color, contraste, estados emocionales y muchos más. Pero en esta ocasión solo estamos interesados en la atención y la selección relacionadas con los hábitos de aprendizaje y en particular con los hábitos y métodos de estudio.

Como dijimos líneas arriba, la atención y la selección van de la mano. Sin embargo, la selectividad, que es parte de nuestra atención, así como de nuestra memoria, presenta otras características interesantes y que muchas veces no se pueden diferenciar claramente de la atención propiamente dicha:

  1. Intencionalidad.
  2. Expectativas personales.
  3. Orientación voluntaria.
  4. Concentración.

1. Intencionalidad.

La atención y la selección están influidas por la intencionalidad. Este es el elemento de nuestra voluntad que dirige nuestra atención al objeto o evento que deseamos conocer. Mientras más deseemos conocer algo, ya sea por necesidad, por obligación o por simple curiosidad, nuestra intencionalidad disparará otros recursos personales para satisfacer la intención que poseemos. Por ejemplo, las emociones son una fuerte motivación para la curiosidad y también para los estudios. Demás está decir que la motivación es lo que nos mantiene durante todos los años que nos dedicamos a estudiar para lograr un título profesional.

2. Expectativas personales.

Las expectativas siempre influyen sobre la atención y la selección, y son aquellas ideas o fantasías vinculadas originalmente con nuestros deseos en relación a los logros que esperamos obtener cuando atendemos una actividad, ya sea esta actividad pequeña o muy demandante como puede ser la consecución de una carrera.

Las expectativas siempre cambian y pueden ser más intensas; o por el contrario, disminuir, dependiendo de lo que encontremos en el camino.

3. Orientación voluntaria.

Esta es la capacidad que todos poseemos de dirigir nuestros recursos personales, los cuales incluyen los intelectuales, de manera voluntaria, para conseguir aquello que ha llamado nuestra atención, nos ha motivado y seguramente nos motivará por largo o corto tiempo.

4. Concentración.

La concentración, en relación a la atención y la selección, se centra más bien en las actividades concretas y focales que hacemos. Por ejemplo, esto se aprecia en los procesos de aprendizaje en los cuales debemos de enfocarnos con diferentes grados de intensidad. La concentración, mientras más intensa y dedicada, mejor será, puesto que aprenderemos más y mejor. En este proceso las emociones intervienen de manera poderosa en beneficio del aprendizaje. Mientras más emociones tengamos dirigidas hacia lo que queremos conocer, más motivados estaremos y por tanto aprenderemos mejor.

Todas estas características expuestas aquí sobre la atención y la selección, tienen una gran vinculación entre ellas, así como están íntimamente relacionadas con el aprendizaje. Y cuando hablamos de aprendizaje, nos referimos en el amplio sentido del término. Si usted desea desarrollar estas características, pero de manera más controlado y voluntaria, lo recomendable sería adoptar métodos y hábitos de estudio. Para ello puedes contactarme en este Blog para adquirir el manual de métodos de estudio titulado, «Fórmulas de éxito académico. Supera el estrés con métodos y hábitos de estudio», que también se vende a través de esta página web.

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