¿Influye la familia en el aprendizaje?

¿Influye la familia en el aprendizaje? 4 aspectos

¿Influye la familia en el aprendizaje? Para bien o para mal la respuesta es sí. Veremos en este artículo los aspectos positivos de la comunicación familiar entendidos como el primer entorno para forjar el aprendizaje en la adolescencia.

El estudiante adolescente sabe que influye la familia en el aprendizaje, en su aprendizaje. Lo ideal es que debe sentirse confiado, sostenido y apoyado por su familia. Este es un aspecto fundamental del entorno de éxito académico. Como consecuencia de ello surge la emoción primordial capaz de ayudarlos a echar a andar sus proyectos, sus actos y seguir hasta alcanzar sus metas finales.

En lo académico los padres e hijos deben aprender a negociar sanamente. Esto significa, entre otras cosas, superar la angustia y la aprensión entre padres e hijos, y superar los diferentes grados de  desconfianza que muestran los hijos hacia los padres, incluida la desilusión que ellos tienen por sus progenitores. El proceso de adquirir confianza ayudará a forjar un diálogo sano, pero siempre bajo acuerdos satisfactorios. Hay que animarse a crear ese lazo entre ambas partes.

Estos logros familiares ayudan en gran medida a encontrar el equilibrio entre el adolescente estudiante y el cómo influye la familia en el aprendizaje académico, tanto como en su educación emocional y en sus valores.

¿Influye la familia en el aprendizaje? 4 aspectos

  1. La independencia académica se gana con negociación.
  2. Negociación académica: un proceso de aprendizaje familiar.
  3. La desconfianza
  4. La comunicación

1. La independencia académica se gana con negociación.

El adolescente promedio quiere: estudiar con la puerta cerrada, colocarse audífonos con música elevada, desconectarse de la realidad o pedir que sus padres no intervengan en lo absoluto durante su «proceso de estudio» y al mismo tiempo, con resultados nada satisfactorios, desea pedir más salidas a la calle, más amigos, más fiestas, etc.

La independencia es una característica definitiva que se va formando durante el crecimiento del adolescente. Se obtiene más independencia en la medida que se negocia más, y de manera equilibrada y justa. Es por ello que los padres deben reflexionar y actuar  en este aspecto de manera consecuente para lograr mejoras en sus hijos.

En la negociación se sugiere siempre crear ciertas restricciones. El brindar toda la libertad a los hijos es contraproducente, sobre todo en lo académico. Dar esa irrestricta libertad crea  usualmente sentimientos de abandono en los adolescentes. Por ello las concesiones irrestrictas en cuanto a las conductas autónomas de los hijos adolescentes no son recomendables.

Los adolescentes necesitan límites y ellos lo piden a gritos, pero no son necesariamente conscientes de ello. Es una verdad reconocida entre los conocedores sobre el tema de la adolescencia, que ellos necesitan lo que se denomina «estructura». Por tanto ante la pregunta, ¿influye la familia en el aprendizaje?, la respuesta es positiva, siempre y cuando se les plantee estructuras a los y las adolescentes.

2. Negociación académica: un proceso de aprendizaje familiar.

Llegar a acuerdos como en horarios de estudio, tiempos de descanso, tiempo de diversión y distracción, calificaciones obtenidas, premios si se logran ciertos objetivos o castigos si no se logran. O establecer una escala de diferentes tipos de premios de acuerdo a las calificaciones obtenidas, así como del tipo de castigos si no se lograron, son acuerdos productos de una negociación entre padres e hijos.

Una negociación es un proceso de acuerdo entre partes, en donde el objetivo es el beneficio y satisfacción para todos. En este proceso hay avances y retrocesos, conflictos y conciliaciones, así como ataques y defensas de diferentes intensidades. Sin embargo, perseguir el objetivo de la negociación y el acuerdo, es la meta y debemos buscarla sin temores ni prejuicios. Hay que ser optimista.

El mismo hecho de negociar representa en sí un proceso de aprendizaje para todos, un aprendizaje que se le debe dar la bienvenida. Nuevamente preguntamos, ¿influye la familia en el aprendizaje?, la respuesta es también positiva porque la negociación enseña a los adolescentes sobre el terreno de los hechos. Además, si se llegan a cumplir los objetivos totales o parciales, esto ya es un éxito en el aprendizaje emocional e inteletual.

Si no hay negociaciones, entonces puede no haber restricciones o límites a los adolescentes. Y aunque parezca sorprendente, la falta de restricciones o límites creará problemas en ellos en términos de que se sentirán abandonados/as: «No me quieren», «no les importo», «están ocupados», «no tienen tiempo para mí», y esos serán sus reclamos habituales.

Durante esta edad del «todo o nada», la negociación en relación a la conducta académica es una de las claves para evaluar cómo influye la familia en el aprendizaje académico.

3. La desconfianza

¿Desconfianza hacia los padres? Si, la desconfianza hacia los padres. De una u otra manera, debe ser superada.

Hay que recordar que los adolescentes han vivido una desilusión porque para ellos, cuando niños, sus padres eran héroes, eran ideales a imitar, pero al crecer, se dan cuenta que ellos son simplemente humanos. Esa es la gran desilusión. La desconfianza no solo se origina en ello, sino también en su propio proceso de autonomía y diferenciación, es decir, convertirse en individuos diferentes a sus padres. Y eso es bueno. Necesitan diferenciarse.

La desconfianza puede ir desvaneciéndose en la medida en que en lo académico, los padres contrasten sus conocimientos con los de sus hijos. Ahora bien, en la actualidad la enseñanza de hoy no es la misma que la de ayer. Esta suerte de confrontación o contrastación de conocimientos entre padres e hijos, y además tomando en cuenta el proceso de individualización de los adolescentes, debe de haber una motivación para que los padres busquen estrategias positivas y así influir en el aprendizaje de sus hijos.

Pueden existir diferencias y contrastes, pero en cuanto a métodos y hábitos de estudio, o sea disciplina, estos no son tan diferentes. Encontrar y hablar sobre estas coincidencias puede ser una de las principales estrategias para utilizar con los hijos.

Hay que mencionar también que esta desconfianza es en gran medida el resultado de la falta de maduración cerebral que aún presentan los adolescentes. Ese comportamiento clásico del adolescente del «todo o nada» se refleja en frases como «nunca me escuchas», «siempre le das la razón a los demás», y cosas similares. Con el tiempo y con la madurez cerebral y emocional ello va desapareciendo, y los vínculos familiares se pueden estrechar.

4. La comunicación

La comunicación, el diálogo son las mejores vías para entenderse, conocerse, ponerse en los zapatos de los demás, y así llegar a acuerdos más justos y por tanto influir sobre la personalidad de los adolescentes. Ello podrá generar mejores resultados en sus calificaciones. La importancia está en el intento de entenderse los unos con los otros. Es el medio para relacionarse y obtener lo que necesitan o desean y para expresar lo que son.

Otra vez, ante la pregunta ¿influye la familia en el aprendizaje?, la respuesta es que estos cuatro aspectos, entre otros, son algunos por medio de los cuales pueden explicar cómo influye la familia en el aprendizaje de los hijos. Y los hijos a la vez influyen en el bienestar y satisfacción de los padres y de sus familias. El rendimiento académico es mucho más eficiente y eficaz usando métodos, técnicas y hábitos de estudio.

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