Encarar mal los exámenes

Encarar mal los exámenes

Encarar mal los exámenes: 5 malas costumbres.

Encarar mal los exámenes es quizá la forma más extrema de ansiedad para el estudiantado, y ello a pesar de haber estudiado a consciencia. Al menos eso es lo que el/la estudiante cree.

«Cuando tengo que encarar los exámenes, diría un/a estudiante universitario/a, es cuando aparecen mis fantasmas, o sea cuando aparecen mis miedos y ansiedades, incluso miedos infundados. Yo sé que he estudiado a consciencia, pero aún así, el miedo me gana, y no sé qué calificaciones obtendré.»

Los orígenes de encarar mal los exámenes pueden ser variados. Echemos un vistazo a cuáles podrían ser algunos de los orígenes de estos temores que aparecen durante las pruebas calificadas.

No es inusual que ciertas costumbres de la escuela migren a la universidad o a los institutos de educación superior. Dependiendo de los niveles de exigencia de la escuela, podríamos ver algunos posibles ejemplos para entender las ansiedades y los fracasos ante los exámenes:

Encarar mal los exámenes: 5 malas costumbres.

  1. No haber estudiado a consciencia.
  2. Estudiar un día antes del examen.
  3. Calcular las calificaciones.
  4. Usar solo la memoria.
  5. Distractibilidad.

 

1. No haber estudiado a consciencia.

Esta mala costumbre de por sí, puede generar la ansiedad que se siente al encarar cualquier examen. Por tanto, no hay mucho de qué comentar sobre ello. Esta es la peor manera de encarar mal los exámenes.

2. Estudiar un día antes del examen.

Cada vez hay más alumnos que estudian a último momento. Es, pues, la postergación, o lo que comúnmente se llama procrastinación (término importado del inglés o procrastination). Los motivos pueden ser múltiples. Ya sea que la materia no sea difícil y por tanto fácil de memorizar y resolver, o que el alumno sea suficientemente inteligente para aprobar usando su buena memoria. Pero por supuesto, esta es una mala costumbre para encarar mal los exámenes.

3. Calcular las calificaciones.

No es inusual encontrar alumnos/as que calculan bien el monto de estudio o de memorización que deben hacer con el fin de obtener una calificación aprobada y decente, de manera que no se esfuerzan mucho, pero no tan poco como para desaprobar.

Si en la escuela esa fue una costumbre frecuente coronada con las calificaciones bien calculadas, esa mala costumbre se puede trasladar, equivocadamente, a la universidad.

Usualmente, cuando se intenta hacer lo mismo en la universidad, los resultados pueden ser catastróficos, y el/la alumno/a queda sorprendido/a por que la táctica, antes exitosa, esta vez falló. Utilizar esa táctica tan calculada, es encarar mal los exámenes.

 

Encarar mal los exámenes
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4. Usar solo la memoria.

La memoria es absolutamente indispensable para los estudios y para una diversidad de otros aspectos vitales, pero cuando el/la estudiante se apoya solo en ella, los resultados son contraproducentes.

La razón es muy simple: la memoria es un apoyo para otro proceso definitivamente indispensable en la formación profesional que es el pensar.

Por supuesto que todos pensamos, pero al encarar estudios superiores, el pensar refiere, entre otros aspectos, a establecer asociaciones y vínculos conceptuales, hacer inferencias y deducciones. En síntesis, complejizar el pensamiento buscando la síntesis.

5. Distractibilidad.

Otro aspecto fundamental es que en la escuela la distractibilidad es habitual y es compartida entre los adolescentes. Es usual y generalizada la ausencia de la concentración, o sea el enfocarse y concentrarse en un tema durante un lapso de tiempo.

El cerebro está diseñado originalmente para la distracción y para las multitareas, pero no para la concentración. Esta habilidad se adquiere sobre todo durante el proceso de los estudios profesionales o superiores. Esa habilidad adquirida es la puerta grande para lograr una carrera.

Sin embargo, todas estas malas costumbres, que llevan a encarar mal los exámenes, pueden ser perfectamente superadas por medio de la adopción de adecuados métodos y disciplina de estudio. Por tanto, si deseas más información sobre las consecuencias positivas de tener métodos y hábitos de estudio, puedes contactarme en este Blog para adquirir el manual de métodos de estudio titulado, «Fórmulas de éxito académico. Supera el estrés con métodos y hábitos de estudio», que también se vende a través de esta página web. También puedes pedirme algún tipo de consulta o asesoría.

 

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