Dormir bien para aprender

Dormir bien para aprender

Dormir bien para aprender: 3 claves

La importancia del dormir bien para aprender, nunca debe ser subestimada. Es muy común entre los universitarios que desestimen el valor y la necesidad fisiológica de cumplir con sus horas de sueño nocturno. Pueden considerarlo como una pérdida de tiempo. Nada más lejos de la verdad.

El déficit en las horas de sueño nocturno, trae como consecuencias, al menos, retraso en el aprendizaje, muchas veces somnolencia, falta de concentración y, aunque parezca increíble, subidas de peso corporal.

En este artículo sobre dormir bien para aprender, vamos a hablar sobre algunas falsas creencias y las consecuencias de no dormir suficientemente.

Dormir bien para aprender: 3 claves

  1. Desprecio por el sueño.
  2. No dormir lo suficiente.
  3. Beneficios del dormir.

1. Desprecio por el sueño.

Se ha convertido casi en una creencia muy extendida entre la adolescencia estudiantil, que dormir es una pérdida de tiempo, o es no hacer nada. De esa forma, y de una u otra manera, se convierte en una moda social. Y como las y los adolescentes están muy pendientes de lo que opina el grupo, asumen esa falsedad como verdad y lo peor es que la practican. La presunción de dormir bien para aprender no está dentro de las creencias de estos grupos, lamentablemente.

Se desprecia el valor de las necesarias horas de sueño, creyendo, por ejemplo, que en vez de dormir es preferible atender a los mensajes, a los chats, las llamadas, ver programas de TV, etc. Además hay una creencia adicional, y es que el dormir bien para aprender no se considera necesario porque los jóvenes universitarios consideran que la energía y los impulsos que sienten, son suficientes para lograr sus metas. El problema es cuando estas no se logran.

Otro lugar común es cuando un estudiante ve, o cree ver en otros estudiantes, «heróicas» conductas del sueño, o sea dormir muy pocas horas mostrando tener una energía aparentemente inacabable. Lo más probable sea que la mayoría de aquellos que se vanaglorian de dormir poco, sean solo fanfarrones. La necesidad de dormir bien para aprender bien es absolutamente vital.

2. No dormir lo suficiente.

Otra de las prácticas comunes es no dormir la noche anterior antes del examen, o estudiar a último momento. Esto es contraproducente. ¿Por qué?

Porque una noche sin dormir puede reducir la capacidad de asimilar conocimientos en casi un 40%. ¿Por qué?

Porque una de las principales funciones de dormir y soñar, es limipiar la memoria y las experiencias a corto plazo que se fueron acumulando durante el día, dejando libre sitio para más información.

Cuando el cuerpo siente que hay un déficit de sueño, trata de compensar esa falta de energía mediante una mayor ingestión de alimentos, cosa que, muy usualmente genera una subida de peso, peso que luego será un poco difícil de desaparecer, sobre todo antes de las vacaciones en la playa.

3. Beneficios del dormir.

Aparte del beneficio para la memoria y la comprensión afirmadas líneas arriba, en términos fisiológicos, y específicamente cerebrales, cuando alguien están en un intenso proceso de aprendizaje, en el cerebro empieza a crear una gran cantidad de «cableado» neurológico. Me explico: las neuronas del cerebro tienen muchas terminales o cables que se extienden hacia el exterior. Estos terminales se llaman axones, y entre neurona y neurona, se establecen estas redes.
Cuando alguien estudia y adquiere nuevos conocimientos, literalmente estos axones crecen, o sea se establecen más cableados entre neuronas. Pero la condición es, por supuesto, que halla dormido sus horas y además tener una alimentación adecuada. De este modo se aprende bien.
Cuando no se duerme lo suficiente, este cableado es mucho más lento y el aprendizaje se retrasa.
Otra de las consecuencias de dormir poco, es estar somnoliento todo el día, no poder prestar atención en clase o perder concentración y tener una memoria deficiente. Todo ello influye en el buen aprendizaje.

Si al beneficio de dormir bien para aprender, se adoptaran también métodos y técnicas de estudios con buenos hábitos, los beneficios serían muy grandes, no solo para toda la carrera profesional, sino para toda la vida. Hay que recordar que, una vez aprendidas las técnicas de estudio e incorporadas, es como el aprender a hablar o caminar, o se que no se olvidan jamás.

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